Madrid. Nómada del cine y
heredera del más alto linaje cinematográfico, Geraldine Chaplin podría jactarse
de una carrera atípica y sin fronteras que le sitúa como una mujer rebelde y
extraordinaria en el imaginario del espectador, pero la actriz prefiere hablar
de sí misma como “una burguesita convencional”.
“Quizás lo no convencional de mi
vida es la suerte increíble que he tenido, primero de nacer con este apellido y
después de haber podido trabajar con quien he trabajado”, afirma en una
entrevista con Efe, con motivo de su nominación a los Premios Platino del cine
iberoamericano.
Protagonista de las películas
tempranas de Carlos Saura, que fue su pareja sentimental, como “Pippermint
frappé”, “Cría cuervos” o “La madriguera”, la hija mayor de Charles Chaplin
estuvo muchos años ausente del cine español, hasta que en el nuevo milenio fue
rescatada por directores como Pedro Almodóvar, Juan Antonio Bayona o Saura
hijo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por escribirme
@greysisdelacruz